Miguel de Cervantes

El lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes sigue siendo desconocido, aunque probablemente nació en Alcalá de Henares en España. De acuerdo con su certificado de bautismo, es en esta ciudad donde fue bautizado. La fecha exacta de su nacimiento es incierta, pero dada la tradición española de nombrar a un niño después de el nombre del santo del día, lo más probable es que naciera el 29 de septiembre. Sus abuelos paternos fueron Juan de Cervantes, abogado, y la señora Leonor de Torreblanca, hija de Juan Luis Torreblanca, un médico cordobés de prestigio. Su padre, Rodrigo de Cervantes nació en Alcalá de Henares fue un cirujano. Miguel fue el tercero de una familia de cinco hijos. Su nombre completo es Miguel de Cervantes Saavedra. No existen datos precisos sobre los estudios de Miguel de Cervantes. Es probable que nunca alcanzase el nivel universitario. Valladolid , Córdoba y Sevilla son las ciudades donde pudo cursar sus estudios. La Compañía de Jesús es otra pista, pues describe un colegio jesuita en una de sus novelas, y se refiere a una vida de estudiante. En 1566, se trasladó a Madrid. Aquí conoce a el maestro Juan López de Hoyos que es el primero en publicar alguno de sus poemas en sus libros. En esta época Cervantes se aficiona al teatro, asistiendo a representaciones de Lope de Rueda y Bartolomé Torres Naharro. Esta afición queda plasmada en El Quijote, en la famosa declaración del Hidalgo, en la segunda parte de la obra, cuando cita: “él sólo tenía ojos para el espectáculo”. Su vida estuvo muy influenciada por su carrera militar, participó en multitud de batallas, siendo la más destacada la Batalla de Lepanto. Fue después de esta batalla que se ganó el apodo de “Manco de Lepanto”, pues fue herido durante la batalla. No perdió la mano izquierda, pero se cortó un nervio, lo que le provocó la pérdida de movilidad. Después de seis meses en el hospital de Messina, Cervantes retoma su actividad militar. Cervantes describe todas las batallas navales en las que participó y que guardaba un justo resentimiento. En 1575 cae preso junto a su hermano en Argel. Durante su cautiverio, Cervantes intentó varias fugas, pero no fue hasta 1579, cuando lo consiguió, gracias a la complicidad de un mercader valenciano. Un vez liberado, Cervantes compró una fragata capaz de transportar a sesenta cautivos cristianos. Cervantes fue capturado y condenado a cinco meses de prisión en las galeras del virrey, después fue trasladado a una prisión más segura en el palacio.
Su obra maestra es El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, novela de caballerías que se publicó en Madrid en dos partes, en los años 1605 y 1615. Cervantes escribió un romance medieval, una novela caballeresca, pero también una novela de la era moderna, que entonces nacía. El libro es una parodia de las costumbres medievales, la caballerosidad y las estructuras de crítica social de una España rígida y vista como absurdo. Don Quijote es un hito importante en la historia de la literatura, y las interpretaciones que se dan en la comedia pura múltiple, sátira social, el análisis político. Se le considera una de las novelas más importantes de la literatura española y mundial. El personaje es el origen del arquetipo de Don Quijote, soñador idealista e irracional vigilante, con estilo propio. Cervantes dice que los primeros capítulos están tomados de los Archicos de La Mancha y el resto traducido del árabe autor morisco Cid Hamet Engeli Ben, el mago que mueve los hilos de Don Quijote a lo largo de la novela. Este era un método común en la época. La trama narra las aventuras de un pobre pero noble hidalgo llamado Alonso Quijano, obsesionado con los libros de caballerías. Su juicio se pertuba hasta el punto en que Quijano, un buen día comienza a creer que es un caballero andante llamado Don Quijote, cuya misión es viajar por el España y luchar contra el mal y proteger a los oprimidos. Así recorre los caminos, montado en su viejo caballo, de nombre Rocinante. También lo acompaña en sus aventuras un ingenuo campesino, llamado Sancho Panza, quien viaja engañado por la promesa de una extraordinaria recompensa. Don Quijote se sumerge en alucionaciones constantes conviertiendo ordinarias pensiones en lujosos castillos encantados, y jóvenes campesinas en hermosas princesas. También confunde los molinos de viento con gigantes enviados por los magos malvados. La principal preocupación de su escudero, Sancho Panza, es como su propio nombre indica, llenar su estómago. Siente las visiones de su amo, pero es coherente con su visión del mundo. Su dama es Dulcinea del Toboso, una campesina a quien él imagina como una dama y que es la mujer de su corazón a quien jura amor y fidelidad eternos.